The irrationality of the financial markets imposes a complex and constant task to determine the range of values that reflect the financial situation of the company under analysis.
If there were such efficiency in the markets, such discrepancies between price and value would be unacceptable. Determining such a variable involves not only the quantitative side of the process, but also, critically, the qualitative analysis provides extra protection and refines the determination of the value of a company’s shares.
I. Quality of the company’s management
II. Satisfaction of customers, suppliers, employees (…)
III. Competitive advantage
While the income statement and balance sheet provide measures of a company’s success in terms of performance and financial position, cash flow is also vital to long-term success.
The margin of safety is an investment principle whereby an investor only purchases securities when their market price is significantly lower than their intrinsic value. In other words, when the market price of a security is significantly lower than its estimated intrinsic value, the difference is the margin of safety.
Since investors can set a margin of safety according to their own risk preferences, buying securities when this difference exists allows an investment to be made with reduced risk.
Consequently:
Risk ≠ Reward
Work = Return
Competitive advantage refers to the factors that enable a company to produce goods or services better or cheaper than its rivals. These factors enable the production entity to generate more sales or higher margins compared to its rivals in the market.
Competitive advantages are attributed to a number of factors such as cost structure, brand, quality of product offering, distribution network, intellectual property, customer service….
When an investor focuses on the short term, they look at portfolio variability, not returns, and end up being driven by randomness. It is for this reason that very few funds and investors manage to outperform the average market return over long periods of time, and that is because long-term investing is different.
The more confident you are in predicting a stock in the short term, the more certain you are to fail in the long term.
«The investor’s main problem, and even his worst enemy, is probably himself.»
Benjamin Graham
ES
La irracionalidad de los mercados financieros, nos impone una complexa y constante labor para conseguir determinar el rango de valores que refleja la situación financiera de la empresa bajo análisis.
Si hubiera tal eficiencia en los mercados, sería inaceptable dichas discrepancias entre precio y valor. Determinar dicha variable no solo involucra el lado cuantitativo del proceso, sino que además y como punto crítico, el análisis cualitativo te proporciona extra protección y refina la determinación del valor de las acciones de una determinada empresa.
- Calidad de la dirección de la empresa
- Satisfacción de los clientes, proveedores, empleados (…)
- Ventaja competitiva
Aunque la cuenta de resultados y el balance proporcionan medidas del éxito de una empresa en términos de rendimiento y posición financiera, el flujo de caja también es vital para el éxito a largo plazo.
El margen de seguridad es un principio de inversión según el cual un inversor sólo adquiere valores cuando su precio de mercado es significativamente inferior a su valor intrínseco. En otras palabras, cuando el precio de mercado de un valor es significativamente inferior a su estimación del valor intrínseco, la diferencia es el margen de seguridad.
Dado que los inversores pueden establecer un margen de seguridad de acuerdo con sus propias preferencias de riesgo, la compra de valores cuando existe esta diferencia permite realizar una inversión con un riesgo reducido.
Por consiguiente:
Risk ≠ Reward
Work = Return
La ventaja competitiva se refiere a los factores que permiten a una empresa producir bienes o servicios mejor o más baratos que sus rivales. Estos factores permiten a la entidad productiva generar más ventas o márgenes superiores en comparación con sus rivales del mercado.
Las ventajas competitivas se atribuyen a una serie de factores como la estructura de costes, la marca, la calidad de la oferta de productos, la red de distribución, la propiedad intelectual, el servicio al cliente…
Cuando un inversor se centra en el corto plazo, observa la variabilidad de la cartera, no las rentabilidades y termina dejándose llevar por lo aleatorio. Es por tal motivo que muy pocos fondos e inversores consiguen superar la rentabilidad media del mercado en periodos largos de tiempo, y es que la inversión a largo plazo es diferente.
Cuanto más seguro estas de predecir una acción a corto plazo, más seguro será que fallarás a largo.
“El principal problema del inversor, e incluso su peor enemigo, es probablemente él mismo.”
Benjamin Graham


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